25 de marzo de 2026
La Pampa: Nafta súper de YPF llegó a $1.628 el litro, y llenar el tanque ya supera los $81.000
Los surtidores de YPF en La Pampa volvieron a remarcar y la nafta súper pasó a costar $1.628 por litro. En apenas seis días, el combustible básico subió más de $100 y hoy completar un tanque de 50 litros demanda más de $81.000.
Los surtidores de la red YPF en la provincia de La Pampa amanecieron esta semana con nuevos valores y volvieron a impactar de lleno en el bolsillo de los automovilistas.
De acuerdo a los relevamientos en estaciones de servicio, la nafta súper se ubicó en $1.628 por litro, cuando el pasado 17 de marzo costaba $1.525. En paralelo, la Infinia trepó a $1.892 y la Infinia Diesel alcanzó los $2.163.
El incremento fue especialmente fuerte en la súper, con una suba de $103 en menos de una semana, lo que representa un aumento cercano al 6,8%. Con estos valores, llenar un tanque de 50 litros cuesta hoy alrededor de $81.400, una cifra que vuelve cada vez más difícil sostener el uso cotidiano del vehículo.
El ajuste se da en un contexto de aumentos sostenidos en todo el país, impulsados por la actualización de impuestos, la recomposición de precios en el mercado interno y el valor internacional del petróleo, que se mantiene en niveles elevados.
En la práctica, la suba ya genera cambios en el comportamiento de los usuarios. En estaciones de servicio de la provincia se observa una migración desde combustibles premium hacia la nafta súper, junto con una caída en los volúmenes de venta.
A esto se suma el impacto sobre el transporte: el gasoil premium por encima de los $2.100 por litro presiona los costos logísticos y anticipa nuevos aumentos en alimentos y productos básicos en las próximas semanas.
El escenario también marca un cambio de época: Argentina dejó de ser un país con combustible barato en la región. Los precios locales ya se ubican por encima de países como Brasil y Paraguay, lo que eliminó incluso el histórico atractivo del turismo de carga en zonas de frontera.
En La Pampa, la tendencia es clara: los incrementos se repiten con mayor frecuencia y cada actualización golpea más fuerte sobre la economía cotidiana. Cargar combustible volvió a convertirse en uno de los gastos más sensibles para familias, trabajadores y sectores productivos.