20 de julio de 2026
Sin Messi en el avión, el Gobierno dio marcha atrás y no habrá feriado nacional
Lo que prometía ser una jornada de movilización popular tras el subcampeonato en el Mundial 2026 terminó diluyéndose entre la dispersión del plantel y el dolor del vestuario. El Gobierno nacional dio marcha atrás con sus planes iniciales y desactivó la posibilidad de decretar un feriado nacional, luego de confirmarse que la Selección argentina no regresará completa al país y que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) descartó realizar convocatorias multitudinarias.
El anuncio del feriado, que el presidente Javier Milei había supeditado a la decisión de los futbolistas tras la caída ante España en Nueva Jersey, tropezó de lleno con la logística de los propios jugadores. Apenas terminada la final, el plantel comenzó a desmembrarse en suelo norteamericano.
El recibimiento al plantel hoy en Argentina tendrá alfombra roja y guardia de Granaderos. El vuelo procedente de Nueva York aterrizará a las 19:00 horas en Ezeiza. La delegación será recibida en un hangar exclusivo y luego trasladada en helicópteros al predio de la AFA.
Dispersión y regresos en cuotas
La principal ausencia en el chárter de retorno es la del propio capitán. Lionel Messi voló directamente desde Nueva York hacia Miami junto a Rodrigo De Paul para reincorporarse al Inter. Un camino similar tomaron figuras como Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Cristian Romero y Nahuel Molina, quienes emprendieron viaje a sus respectivos destinos internacionales para sumarse a la pretemporada de sus clubes o iniciar sus vacaciones.
De este modo, solo un grupo acotado de futbolistas y parte del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni aterrizan este lunes a las 18:30 en el aeropuerto internacional de Ezeiza, a bordo de un vuelo de Aerolíneas Argentinas.
Balcón cancelado y operativo en stand-by
Ante el clima de desazón en la delegación y la postura tajante de la dirigencia de AFA de no participar en actos oficiales, desde la Casa Rosada congelaron los preparativos. Las opciones que se barajaban —que incluían ceder el balcón del palacio de gobierno sin presencia de funcionarios políticos— quedaron descartadas.
En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense se habían montado importantes operativos de seguridad preventiva, con más de 1.000 efectivos desplegados en las inmediaciones del Obelisco. Sin embargo, el golpe anímico por la final perdida y el inmediato regreso a los entrenamientos de las principales estrellas dejaron a la Argentina sin caravana y sin feriado.