10 de agosto de 2026
El Ejército restringe los reclamos de sus Militares en redes sociales
La nueva normativa prohíbe publicar quejas, denuncias y reclamos relacionados con la institución. La medida genera cuestionamientos en un contexto marcado por reclamos sobre salarios y problemas en la cobertura de salud.
El Ejército Argentino estableció nuevas pautas para el comportamiento de su personal en redes sociales. La Orden Especial N.º 113/26, emitida por la fuerza, alcanza tanto al personal militar como al civil y establece límites para las expresiones públicas vinculadas con la institución.
Entre las conductas restringidas se encuentran la publicación de quejas, reclamos, denuncias, cartas abiertas y manifestaciones públicas relacionadas con cuestiones institucionales. La normativa también contempla restricciones sobre la difusión de fotografías, videos o información que pueda comprometer la seguridad de instalaciones, armamento o actividades operativas.
Según la disposición, los planteos deberán canalizarse mediante los mecanismos internos y reglamentarios establecidos por la fuerza.
SALARIOS Y OBRA SOCIAL, EN EL CENTRO DEL MALESTAR
La decisión genera especial atención debido al contexto que atraviesan las Fuerzas Armadas. En los últimos años se registraron reclamos vinculados con los niveles salariales y las condiciones laborales del personal militar.
A esto se suma la situación de la cobertura médica. El Gobierno dispuso en 2026 la disolución y liquidación progresiva del IOSFA, argumentando un escenario de desequilibrio financiero y desfinanciamiento, y estableció la creación de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) para garantizar la continuidad de las prestaciones.
La normativa sobre redes sociales no establece literalmente que los militares tengan prohibido hablar específicamente de sus bajos salarios. Sin embargo, al incluir dentro de las restricciones las quejas y reclamos relacionados con la institución, alcanza potencialmente este tipo de manifestaciones.
El debate queda planteado entre la necesidad de preservar la disciplina, seguridad e imagen institucional de una fuerza militar y el derecho de sus integrantes a expresar públicamente sus reclamos sobre sus condiciones laborales y sociales.
Una medida que vuelve a poner en discusión los límites entre la disciplina militar y la libertad de expresión de quienes integran las Fuerzas Armadas.