20 de octubre de 2026
La Pampa: "Pregunta por Angela" Protocolo de Prevención y Asistencia
La iniciativa propone implementar un protocolo ya usado en Santa Fe e Inglaterra. La frase "Preguntá por Ángela" funcionará como señal de auxilio para personas en riesgo. De aprobarse, será obligatorio en locales nocturnos, fiestas y alojamientos, con capacitación gratuita para el personal.
El diputado provincial Julián "Pancho" Aguilar (UCR) presentó un proyecto de ley para usar en La Pampa el Protocolo de Prevención y Asistencia "Preguntá por Ángela", destinado a brindar protección inmediata a personas que se sientan amenazadas en espacios de recreación, eventos sociales y establecimientos de alojamiento.
La propuesta busca dar respuesta a situaciones en las que alguien se encuentra en un bar, boliche o fiesta y no puede pedir ayuda de forma abierta por miedo a agravar el riesgo.
¿Qué significa "Preguntá por Ángela"?
El funcionamiento es sencillo: quien se sienta en peligro podrá acercarse a un trabajador del lugar y preguntar por "Ángela". Esa frase funcionará como señal de auxilio.
Al escucharla, el personal deberá reconocer la solicitud y activar el procedimiento previsto, sin que la persona tenga que explicar su situación delante de otros, identificar públicamente a quien la incomoda o demostrar que sufrió una agresión.
El protocolo también deberá aplicarse cuando la ayuda se solicite de otra manera, cuando un tercero advierta sobre el peligro o cuando los propios trabajadores detecten una situación preocupante.
Aunque presta especial atención a la protección de las mujeres, estará disponible para cualquier persona, sin distinción de género, edad o condición.
¿Cómo deberán actuar los establecimientos?
En primer lugar, el personal deberá escuchar a quien pide ayuda, mantener la calma y avisar al responsable capacitado.
Luego, se ofrecerá un espacio seguro, alejado de la persona señalada como presunta agresora. Con el consentimiento de la víctima, se facilitará la comunicación con un familiar o persona de confianza y, si lo requiere, un medio de transporte seguro.
En caso de lesiones, pérdida de conocimiento, confusión o cualquier signo de urgencia médica, se deberá solicitar atención inmediata. Ante un peligro grave o una agresión en curso, se dará aviso a las fuerzas de seguridad.
La iniciativa también contempla casos de sospecha de sumisión química. En todos los casos se deberá preservar la intimidad de quien recibe ayuda y evitar interrogatorios innecesarios.
El personal no tendrá facultades policiales. Su función será proteger, acompañar y facilitar la intervención de los organismos competentes.
Alcance y capacitación
La implementación será obligatoria en bares, pubs, discotecas, boliches, salones de fiestas, festivales, espectáculos públicos, hoteles y alojamientos transitorios.
Los responsables deberán informar al personal sobre el procedimiento, exhibir carteles explicativos y contar con contactos de emergencia actualizados.
La Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad será la autoridad de aplicación y deberá ofrecer capacitaciones gratuitas, presenciales o virtuales, para titulares y personal de atención al público y seguridad. La formación será obligatoria para quienes deban activar el protocolo.
Controles y sanciones
El proyecto prevé fiscalización y sanciones para los establecimientos que incumplan. Las penalidades podrán ser apercibimientos o multas de entre 5 y 50 salarios mínimos, vitales y móviles, según la gravedad.
No se sancionará si ocurre un episodio de violencia pero el local cumplió con sus deberes de prevención y asistencia.
Además, se propone crear el reconocimiento "Espacio comprometido con tu seguridad – Preguntá por Ángela" para los lugares que acrediten el cumplimiento.
La idea y el nombre del protocolo surgieron en 2016 en Lincolnshire, Inglaterra, como campaña contra la violencia y el abuso sexual en el ámbito nocturno. En Argentina ya se aplica en ciudades de la provincia de Santa Fe con el mismo nombre.