10 de marzo de 2026
La Pampa: La UCR se reúne en el Club Independiente con un candidato bajo el brazo ya conocido

Lo que el viernes se presenta como una nueva conducción partidaria y una choripaneada de unidad, es en realidad el lanzamiento solapado del operativo "Berhongaray Gobernador". Con el respaldo de los intendentes y la bendición nacional de Chiarella, el radicalismo empieza a ordenar el tablero de cara al 2027.
El Club Independiente será este viernes el escenario de un montaje político perfecto. A las 20:00 horas, entre el humo de las parrillas y el discurso de la "unidad hasta que duela", la Unión Cívica Radical presentará su nueva Mesa de Conducción. Pero no hay que confundirse: la verdadera noticia no es quiénes se sientan en las sillas del Comité, sino quién se para detrás de ellas para empezar a caminar la provincia.
Martín Berhongaray tomará las riendas del partido con un mandato implícito: ser el dueño de la lapicera para el 2027. Tras haber "sacado el cuerpo" de las legislativas de este año para preservarse del desgaste —una movida que le valió algunos pases de factura internos—, el abogado de 47 años decide que es momento de volver al ruedo. La presidencia de la UCR no es para él un cargo administrativo; es la plataforma de lanzamiento para su segundo asalto a la Casa de Gobierno.
"blindaje" de los intendentes
El dato que no debe pasar desapercibido es el rol de los jefes comunales. Por primera vez, las intendencias radicales (con 28 localidades bajo su mando) aceptaron un protagonismo visible. Figuras como Hernán Gaggioli (Alta Italia), Hugo Kenny (Victorica), Agustina García (Intendente Alvear), Mónica Stadler (Colonia Barón), Martín Mujica (Macachín), Mónica Curutchet (Eduardo Castex) y Sergio Arrese (Guatraché) no solo van a comer un choripán; van a garantizarle a Berhongaray la territorialidad que le faltó en otras contiendas.
Este "ejército de los pueblos" es el que le da al Comité Provincia una fortaleza que hace tiempo no exhibía, especialmente ante el avance de las huestes libertarias que vienen de sacarle votos por derecha.
Para que el operativo funcione, Berhongaray tuvo que aceptar contrapesos. El más fuerte es el de Abel Sabarots. El intendente de General Acha, con una postura refractaria a Javier Milei, se queda con la representación ante la Convención Nacional. Es el garante de que la UCR no se tiña de "violeta" y, al mismo tiempo, el recordatorio de que Berhongaray no está solo en la carrera de fondo por la gobernación.
El mensaje entre líneas
La presencia de Leonel Chiarella, el joven presidente del Comité Nacional, termina de cerrar el círculo. La UCR pampeana quiere mostrar que tiene renovación, que tiene gestión y que tiene un líder claro.
Mientras el peronismo local empieza a mirar de reojo una sucesión donde Ziliotto ya no tiene reelección, el radicalismo se apura a "marcar la cancha". El viernes en el Club Independiente, se servirá mucho más que una cena: se pondrá en marcha la maquinaria electoral de un partido que, después de décadas de derrotas dignas, ha decidido que ya es hora de ganar.