4 de noviembre de 2026
La Pampa: Intentó matar a su pareja a cuchillazos y quedó detenido por 60 días
Una joven sufrió graves heridas en el rostro y distintas partes del cuerpo tras ser atacada por su pareja en el barrio Santa María de La Pampa. El agresor, de 40 años, fue imputado por tentativa de femicidio y amenazas con arma blanca. La víctima denunció antecedentes de violencia y teme por su vida cuando el acusado recupere la libertad.
Un hombre de 40 años fue detenido y formalizado por la Justicia provincial, acusado de intentar asesinar a su pareja con un cuchillo durante un violento episodio ocurrido el domingo 1 de noviembre en una vivienda del barrio Santa María de La Pampa, en Santa Rosa.
El imputado fue identificado como Juan Carlos Acosta, un trabajador rural dedicado a tareas de alambrado, quien mantenía una relación de tres años con la víctima, Dana Gómez. La joven sufrió numerosos cortes en el rostro, la cabeza, los brazos y las piernas, y debió recibir atención médica de urgencia.
Según relató la mujer a El Diario de La Pampa, la agresión comenzó después de una discusión por la falta de alimentos en la vivienda. En medio del enfrentamiento, Acosta le habría propinado un golpe de puño y posteriormente tomó un cuchillo utilizado para tareas rurales, con el que comenzó a atacarla.
"Me quería matar, me buscaba el cuello", aseguró la víctima, quien explicó que intentó protegerse agachando la cabeza y cubriéndose con los brazos para evitar las puñaladas.
Como consecuencia del ataque, sufrió una profunda herida en la mejilla derecha, desde la ceja hasta el labio, además de lesiones en distintas partes del cuerpo. Según su testimonio, uno de los cortes en un brazo estuvo a pocos milímetros de comprometer una arteria.
La joven logró escapar de la vivienda y pedir ayuda a su madre, que reside en una casa contigua y la trasladó al Hospital René Favaloro. El acusado abandonó el lugar y posteriormente fue localizado y detenido en el Hospital Lucio Molas.
Antecedentes de violencia y amenazas
La víctima aseguró que el ataque fue el episodio más grave de una serie de agresiones sufridas durante la relación. Según su relato, el 19 de junio había recibido una puñalada en un muslo y el 27 de agosto sufrió una golpiza que la dejó inconsciente. También denunció otras agresiones que le provocaron fracturas en los dedos de las manos.
"Nunca me separé por miedo, por miedo justamente a esto, a que me mate", expresó la joven, quien manifestó su preocupación por la posibilidad de que el acusado recupere la libertad.
Además, denunció que durante el ataque Acosta la amenazó con asesinarla cuando saliera de prisión. "Deseo que quede preso hasta el juicio, porque si sale me mata", sostuvo.
La mujer continúa bajo atención médica y psicológica debido a las lesiones físicas y las consecuencias emocionales del episodio.
Imputado por tentativa de femicidio
La investigación está a cargo de la fiscal Micaela Succurro, de la Primera Circunscripción del Ministerio Público Fiscal, mientras que la audiencia de formalización fue encabezada por el juez de Control Carlos Ordás.
La Justicia encuadró los hechos como homicidio doblemente calificado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, en concurso real con amenazas calificadas por el uso de un arma.
La imputación se encuentra contemplada en los artículos 80, incisos 1 y 11; 42; 149 bis; 55 y 45 del Código Penal, en el marco de la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres.
A pedido de la Fiscalía, el juez dispuso 60 días de prisión preventiva para Acosta, medida que vencerá el 1 de enero de 2027. Antes de esa fecha, la situación procesal deberá ser revisada judicialmente.
Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que durante ese período continuará la recolección de pruebas y que se solicitará una prórroga de la prisión preventiva, con el objetivo de garantizar la protección de la víctima hasta la realización del juicio.
También se estableció la prohibición absoluta de contacto o comunicación del imputado con la joven, tanto de manera directa como a través de llamadas telefónicas, redes sociales o terceras personas.
Entre las medidas investigativas se ordenó el secuestro de un teléfono celular Motorola perteneciente al acusado y se realizó un allanamiento en la vivienda donde ocurrió el ataque.
La causa continúa en etapa de investigación, mientras la víctima reclama garantías de seguridad ante las amenazas denunciadas y los antecedentes de violencia que, según aseguró, había sufrido durante los últimos meses.