Miércoles 17 de Abril de 2024

16 de enero de 2024

¿Volvió el COVID o nunca se fue?

En Argentina, las nuevas infecciones por COVID también muestran un aumento desde las últimas semanas del 2023. Frente a esta amenaza latente, la vacunación recurrente es la herramienta más efectiva para disminuir los cuadros severos, la hospitalización y la muerte. Las personas mayores, las embarazadas y aquellos con sistemas inmunitarios debilitados siguen siendo un grupo vulnerable frente al avance de la infección respiratoria.

  A este escenario, se suma la ausencia de campañas públicas de comunicación desde las carteras de Salud -a nivel nacional como de cada jurisdicción- en la Argentina y también en el mundo. Y esto deriva en la ausencia de campañas fuertes y potentes que promuevan la vacunación contra el COVID según las edades y grupos de riesgo. La importancia de las vacunas En Argentina, apenas 2,4 millones de personas recibieron el tercer refuerzo lo que significa menos del 5% de la población, y menos del 10% (unas 8,5 millones de personas) se aplicaron el segundo refuerzo, según datos del Monitor Público de Vacunación del Ministerio de Salud de la Nación. Consulado por Infobae, el infectólogo Eduardo López, jefe del departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y director de la carrera de especialista en infectología pediátrica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detalló cómo percibe la situación epidemiológica actual: “En primer lugar, Argentina está fracasando en tener niveles de vacunación acordes al nivel mundial; en segundo lugar, es muy pequeño el porcentaje de personas que han recibido el cuarto refuerzo con las vacunas bivalentes vigentes y esto implica mucha más gente expuesta a contraer COVID, y en tercer lugar, se observa un aumento leve de los casos de COVID, una suba que por ahora es leve, pero es un aumento al fin”. El especialista contó que los países del hemisferio norte que están transcurriendo la etapa invernal registran un aumento importante de circulación de infecciones respiratorias, tanto de gripe como COVID, por eso López enfatizó en que “debemos retomar medidas que parece que olvidamos: volver al uso de barbijo en ciertos casos y, por otro lado, las personas que presentan síntomas tengan recaudos, como no ir a trabajar o estar en contacto con otros, estas son dos medidas que retomo Europa”. Quiénes deben vacunarse ¿Por qué las vacunas son la mejor herramienta sanitaria para frenar el avance de las nuevas infecciones de COVID?, la infectóloga Florencia Cahn, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) destacó a Infobae un concepto que viene repitiendo desde lo peor de la pandemia: “El objetivo principal de la vacunación contra el COVID es disminuir las hospitalizaciones, las formas graves y la muerte por COVID”. “Las personas que tienen mayor riesgo de tener formas graves de la infección, de sufrir hospitalizaciones y muertes son las personas con condiciones de riesgo como enfermedad pulmonar crónica, enfermedad cardíaca crónica, obesidad, inmunocompromiso, diabetes y las embarazas. Los adultos mayores también tienen mayor riesgo. Entonces las personas que tienen el esquema primario completo tienen que recibir los refuerzos al menos una vez por año. Y en el caso de los inmunocomprometidos cada seis meses. Después, en cada caso habrá que ver la periodicidad de los refuerzos”, precisó la doctora Cahn. Algo que han repetido los expertos a lo largo de toda la pandemia es que aplicarse las dosis con la frecuencia recomendada es sumamente importante porque los anticuerpos generados por la vacuna disminuyen con el tiempo y también va cambiando el tipo de variante del SARS-CoV-2 que circula. Cahn coincidió con el resto de los infectólogos en que “hay una baja percepción del riesgo de enfermedad y esto hace que las personas se vacunen menos. Esto es un problema que venimos observando hace mucho tiempo. Desde la SAVE insistimos en que la indicación es que todos los mayores de 18 años tengan un refuerzo anual y las personas inmunocomprometidas, adultos mayores y personas gestantes se den un refuerzo cada seis meses, eso en líneas muy generales y, además, cada persona debe consultar con su profesional de cabecera”. El Ministerio de Salud de la Nación indica que todas las personas a partir de los 6 meses de edad cuenten con esquema primario y al menos un refuerzo aplicado en los últimos 6 meses y continúen con la periodicidad de acuerdo a la clasificación en tres grupos según el riesgo de desarrollar cuadros graves de COVID: - Riesgo alto de COVID-19 grave: mayores de 50 años, embarazadas y pacientes con inmunocompromiso a partir de los 6 meses de edad. Deben recibir una dosis de refuerzo a los seis (6) meses desde la última dosis aplicada y luego continuar con la misma periodicidad (cada 6 meses). - Riesgo intermedio de COVID-19 grave o alta exposición laboral a SARS-CoV-2: los menores de 50 años con comorbilidades no inmunosupresoras (enfermedades crónicas, como obesidad y diabetes), personal de salud y personal estratégico. Deben recibir una dosis de refuerzo a los 6 meses desde la última dosis aplicada y luego continuar con una inyección anual. - Riesgo bajo de COVID-19: las personas entre 6 meses y 49 años inclusive sin comorbilidades deben aplicarse una dosis de refuerzo a los 12 meses de la última dosis aplicada y luego continuar con periodicidad anual.  

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