6 de enero de 2026
Los ruralistas piden créditos por el fuego, pero Defensa Civil les reclama que limpien las picadas

Mientras entidades rurales reclaman asistencia financiera por las pérdidas provocadas por los incendios, el Gobierno provincial advirtió que la falta de mantenimiento de picadas y cortafuegos sigue siendo un factor clave que agrava el avance del fuego y dificulta el trabajo de los brigadistas.
Un escenario de riesgo extremo se mantiene sobre gran parte del territorio pampeano debido a la combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos.
En ese contexto, Defensa Civil del Gobierno de La Pampa emitió un comunicado para alertar a la población y reforzar las medidas de prevención ante el incremento de incendios rurales y forestales.
Desde el organismo señalaron que "la combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y fuertes vientos genera un escenario altamente propicio para el inicio y la rápida propagación del fuego", y advirtieron que cualquier foco ígneo puede transformarse en un incendio de grandes dimensiones "en muy poco tiempo, poniendo en riesgo vidas humanas, viviendas, animales, producción y el ambiente".
Uno de los puntos centrales del mensaje oficial estuvo puesto en el estado de las picadas.
Defensa Civil alertó que su condición deficiente no solo favorece el avance de las llamas, sino que además "dificulta seriamente el trabajo de los brigadistas y equipos de emergencia". La falta de accesos adecuados retrasa la llegada de recursos, complica las tareas de control y eleva el riesgo para el personal que combate los incendios.
Ante esta situación, solicitaron a productores, propietarios de campos y a la comunidad en general no realizar quemas de ningún tipo, evitar arrojar colillas de cigarrillos u objetos que puedan generar chispas, y mantener en condiciones las picadas, cortafuegos y accesos a los establecimientos rurales.
"La prevención es una responsabilidad compartida", remarcaron, y subrayaron que la colaboración comunitaria resulta fundamental para reducir riesgos y proteger los recursos naturales.
El pronunciamiento oficial contrastó con el comunicado difundido durante el fin de semana por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), que expresó "su solidaridad y acompañamiento a los productores damnificados por los incendios de campos en Buenos Aires, y principalmente en La Pampa".
En ese texto, la entidad rural sostuvo que "las condiciones climáticas y los vientos imperantes, sumado a la falta de preparación previa ante estos eventos recurrentes, impidió neutralizar rápidamente los focos de incendios" registrados en distintas zonas del oeste y sur pampeano, como Santa Isabel, La Pastoril, Jacinto Arauz, Alpachiri, Hucal, Conhelo y Chalileo. Si bien destacaron la tarea de los bomberos voluntarios, no hicieron referencia al mantenimiento de las picadas contra incendios, una responsabilidad directa de los propietarios rurales.
Carbap también señaló que "todo el territorio pampeano se mantiene en alerta roja por riesgo extremo de incendios", debido a las altas temperaturas, la abundancia de material combustible seco y la probabilidad de tormentas eléctricas. En ese marco, indicaron que se establecieron guardias de cenizas en áreas donde el fuego fue contenido, como Jacinto Arauz y Santa Isabel, ante el riesgo de reactivación por el viento y la sequedad del suelo.
Finalmente, la entidad rural reclamó asistencia financiera al señalar que "con casi 100.000 hectáreas quemadas en La Pampa, serán necesarias líneas de crédito diferenciales" para recomponer alambrados, corrales y mangas, y convocó a los productores afectados a concurrir a las sociedades rurales para informar su situación y planificar acciones.