2 de marzo de 2026
El Presidente Milei prometió una “revolución” para el agro, con eje en retenciones, ley de semillas y crecimiento del riego

"Estamos en condiciones de producir 300 millones de toneladas de granos", dijo el presidente de la Nación en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Opinó que Argentina no puede estar tan debajo en productividad con respecto a Brasil o Estados Unidos.
El Presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó este domingo 1° de marzo la apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación.
Y en el marco de un enérgico discurso de más de una hora y cuarenta minutos, el cual interrumpió en reiteradas ocasiones para debatir y discutir con miembros de la oposición que se encontraban en el recinto, puso al agro argentino en un rol protagónico.
Tal es así, que prometió una “revolución” productiva en Argentina, gracias a que continuará la rebaja de retenciones -aunque no hizo una promesa concreta al respecto-, medidas para incentivar a los “innovadores en semillas” y políticas para fomentar un mayor uso del riego.
¿El objetivo? Alcanzar una producción de 300 millones de toneladas de granos.
“El sector agropecuario también tendrá su revolución: estamos en condiciones de producir 300 millones de toneladas de granos, duplicando la producción actual. Para eso daremos un régimen de propiedad para los innovadores en semillas”, fue una de las frases textuales de Milei relacionadas con el campo argentino.
Luego, en materia de retenciones, afirmó que su gobierno continuará con “el sendero de baja”, aunque mantuvo el latiguillo de siempre al repsecto: dijo que lo hará “de manera responsable y sólo en la medida que el superávit fiscal lo permita”.
“Y el régimen de incentivo para medianas inversiones catalizará un torrente de bienes de capital y sistemas de riego. No podemos aceptar que nuestros rindes en Chaco sean de 600 kilos de algodón por hectárea cuando en Brasil son de 1400″, comparó.
A la vez, en soja, sostuvo: “Tampoco podemos permitir que Brasil triplique su producción de soja usando semillas con tecnología argentina, hechas por empresas argentinas, (y) que no se puede vender en Argentina”.
Antes, en los primeros tramos de su alocución, Milei remarcó que bajo su mandato Argentina fue el primer país en aprobar el Acuerdo Comercial con la Unión Europea.
En relación a los mensajes que guardan relación con la actividad agropecuaria, destacó una baja de precios en fertilizantes y herbicidas, como también el acceso a maquinaria importada. También, la estabilización de la economía “sin expropiar”.
“Gracias a la enorme tarea de Federico (NdR: por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger) hemos realizado más de 14.500 desregulaciones en un sinfín de áreas que dan cuenta del grado de cooptación corporativa que tenía el Estado, porque detrás de cada regulación había un privilegio, o mejor dicho, un curro, un tongo”, planteó.
“Entre otras cosas, estas desregulaciones nos han permitido marcar récords en el mercado aerocomercial de pasajeros; le ha permitido a los productores argentinos acceder a mejor maquinaria productiva que la disponible localmente“, destacó Milei.
“El tercer pilar de crecimiento viene de la mano de la apertura comercial: desde hace casi un siglo la Argentina está atrapada en la trampa de fetiche industrialista. Nos dijeron que la única forma de generar un empleo era sostener un esquema industrial fuertemente subsidiado, nos dijeron que sólo podíamos crecer si ‘vivíamos con lo nuestro'”, manifestó el Presidente.
Y sumó: “Para sostener este relato se impidió activamente el desarrollo del agro y de las economías regionales con las retenciones, al tiempo que se limitaba el comercio con todo tipo de restricciones a las importaciones que encarecieron todos los insumos industriales locales”.