Milei quiere entrar el día viernes caminando al Campo de Doma de Jesús Maria
Los medios cordobeses marcan que son incesantes los esfuerzos que se despliegan a esta hora por parte de la Policía de la provincia de Córdoba, en realidad más precisamente del Ministerio de Seguridad de la provincia; y también en ámbitos de la seguridad presidencial, para tratar de disuadir al presidente Javier Milei de su intención de ingresar al Festival de Jesús María, el próximo viernes, caminando y por el portón principal, en el momento en que se abra el campo y comience el show del Chaqueño Palavecino; la primera y obvia objeción es por su propia seguridad.
Si bien es cierto que no va a correr riesgo su integridad, se considera excesivo un gesto de esas características, que va a generar una situación de extrema agitación, tanto entre los partidarios del presidente como en expresiones opositoras que puedan surgir al calor de la multitud y en un escenario de alto riesgo.
Dicen que lo que Milei pretende es precisamente el roce popular, más allá de la situación de violencia que este pueda generar, no tanto por posibles ataques a la investidura presidencial sino por el lógico tumulto que se producirá en una multitud estimada en decenas de miles de personas; las entradas para el espectáculo de ese día ya están agotadas.
Las objeciones de seguridad indican que para poder proteger adecuadamente al presidente habrá que desplegar un enorme operativo de seguridad, con un numeroso cordón de seguridad que rodee a Milei, y que de igual manera no se puede garantizar su integridad, además de la dificultad ante una posible salida en caso de emergencia.
Todos los escenarios que a esta hora se despliegan sobre la posible situación indican un tumulto que podría dejar como saldo decenas de heridos en diferentes circunstancias.
Horas cruciales son las que se viven para disuadir al presidente de lo que se cree una decisión errónea; uno de los que expresa solapadamente su profunda preocupación es el intendente local.